Estos días estamos dando a conocer la Guía Salarial Adecco Alimentación y Bebidas en la que adelantamos las previsiones de las remuneraciones medias de este año, por perfiles con alta contratación y por regiones, para las posiciones esenciales más demandadas en estas áreas. Y aquí, en estas líneas, os comparto mis reflexiones sobre lo que 2025 traerá al sector alimentario, principal industria manufacturera de nuestro país y uno de los sectores líderes en exportaciones.
Punto de partida y desafíos de futuro
El sector de Alimentación y Bebidas continúa atravesando un período de cambios profundos, impulsado por la evolución en las preferencias de los consumidores, el avance tecnológico y una creciente atención a la sostenibilidad ambiental. Esta transformación ha llevado a la industria a adaptarse a nuevas demandas del mercado, con un enfoque creciente en la oferta de productos más saludables y sostenibles, así como en la digitalización de la cadena de suministro.
Por ello, la innovación en los productos, el cumplimiento de regulaciones cada vez más exigentes y el compromiso con prácticas sostenibles destacan como pilares clave en la actualidad para aquellas empresas que desean consolidarse en un mercado en constante competencia y con consumidores más conscientes.
En materia de talento, los/as profesionales del sector alimentario en España enfrentan una serie de desafíos que afectan tanto a la gestión de recursos humanos como al desarrollo y la competitividad de las empresas. De cara a los próximos meses, los retos más destacados incluyen:
• Falta de profesionales cualificados en áreas clave: la demanda de profesionales con experiencia en áreas como seguridad alimentaria, gestión de calidad, tecnología de producción y desarrollo de productos sigue siendo elevada. Sin embargo, la disponibilidad de talento con estas competencias es limitada, lo que dificulta tanto la atracción como la retención de empleados calificados.
• Adaptación tecnológica y fomento de la innovación para mejorar procesos de producción, trazabilidad, inventario y satisfacción del cliente.
• Cumplimiento regulatorio: Los departamentos de RR.HH. deben asegurarse de que el personal esté bien preparado y actualizado en cuanto a las regulaciones llevadas a cabo por las instituciones.
• Atracción de una fuerza laboral diversa y competitiva: La atracción y retención de una fuerza laboral diversa es primordial desde la base hasta los puestos directivos. Dada la alta competencia por talento diverso, las empresas necesitan estrategias eficaces para captar y mantener a estos profesionales.
• Adopción de prácticas sostenibles y responsables: Los equipos de RRHH desempeñan un papel clave en promover una cultura que valore la sostenibilidad y atraiga a empleados que compartan esta visión.
• Evolución de las demandas del consumidor y su impacto: las preferencias de los consumidores siguen cambiando, con una creciente demanda de productos saludables, orgánicos y éticamente producidos. Adaptarse a estas tendencias implica actualizar habilidades y capacitar al personal para responder de manera ágil a las nuevas demandas del mercado.
• Incremento en los costes de materias primas: La inflación y las fluctuaciones en los precios de las materias primas, como los productos agrícolas, carnes y lácteos, están afectando los márgenes de ganancia. Este desafío se ve exacerbado por factores climáticos y geopolíticos, que han alterado las cadenas de suministro globales.
• Competencia internacional: Las empresas locales deben enfrentarse no solo a competidores nacionales, sino también a grandes corporaciones internacionales que pueden aprovechar economías de escala, lo que hace que la diferenciación de marca y la innovación sean fundamentales para sobrevivir.
Enfrentar estos retos requiere de una estrategia integral en RR.HH. que combine la formación continua, el reclutamiento de talento especializado y diverso, y el fomento de una cultura orientada a la innovación y la sostenibilidad.
Los perfiles esenciales mejor remunerados en 2025
En este contexto, los puestos esenciales que más se demandan y que están mejor pagados en su franja son una compilación de puestos técnicos, de fuerza de ventas y de marketing digital, imprescindibles para el éxito de la industria alimentaria.
El Ingeniero/a de Mantenimiento es el perfil mejor retribuido de todos los analizados con un sueldo que puede alcanzar hasta 46.000 euros brutos anuales. Los/as Product Managers, los Ingenieros/as de Procesos y los Supervisores/as de Mantenimiento se mueven en una horquilla salarial que supera los 45.000 euros en algunas comunidades.
Tras ellos, se sitúan los Jefes/as de Turno que pueden llegar a alcanzar los 43.000 euros en regiones como Cataluña. Con máximos de 42.000 euros al año están dos figuras del área de producción y de la de marketing: Planificador/a y Brand Manager.
Hasta 41.000 euros perciben figuras como el/la Digital Marketing Manager o el/la Ingeniero/a de Calidad. Y, por último, 35.000 euros anuales pueden llegar a percibir los/as Comerciales de distribución y los/as Gestores del punto de venta.