Las exportaciones rozan los 4.000 M€
Migasa, primer grupo industrial privado de aceites de oliva y semillas, encabeza también las exportaciones españolas de la categoría (a granel y en envasado) y obtuvo fuera 555 M€ de sus 1.211 M€ totales de ingresos -correspondientes a aceites de oliva y de semillas, salsas, etc.- en 2017. Por su parte, Sovena, con unos envíos de más de 80 Ml de envasado, lidera las expediciones exteriores de aceite de oliva embotellado, un segmento de negocio que concita la mayor aspiración de crecimiento para el sector nacional, por su superior rentabilidad, frente al granel.
La pasada campaña (2017/2018), la pérdida de peso de España en la producción mundial de aceite de oliva y los precios alcanzados hicieron disminuir las exportaciones sectoriales de 954.100 t a 882.400 t (entre graneles y envasado), según AICA. “La bajada de los precios en la parte final de 2018, nos ha permitido aumentar el volumen en mercados exteriores tradicionales de nuestra compañía, que estaban dormidos por los altos precios de campañas anteriores”, se traslada desde Aceites Albert, adelantando el previsible incremento de las exportaciones sectoriales este año.
Notoriamente superiores son los datos del Icex, que señalan unos envíos exteriores de 1,04 Mt, con un valor de 3.912 M€ en 2017. Según su estadística, el peso de Italia en esos envíos se incrementó del 32,5% en 2016 al 36,1% en 2017. De hecho, este país aumentó sus compras en España de 311.319 t a 374.244 t, ascenso explicable por el recorte de su producción un 62% en la campaña 2016/2017.
En cambio, las ventas a EE.UU. -segundo destino exterior del aceite español- se redujeron de 132.784 t a 116.374 t. De este modo, la participación de este país en la actividad exportadora se redujo del 13% en 2016 al 11,2% en 2017, en un contexto de incremento tarifario y bajada del consumo de aceite de oliva en ese país, descenso que el Consejo Oleícola Internacional (COI) cifra en el 1,9% desde la campaña 2015/2016. Las exportaciones a China -sexto destino- disminuyeron en 2017 un 9,2%, mientras se mantuvieron, en cerca de 106.000 t, los envíos a Portugal -tercer cliente exterior- y aumentaron un 5,2% y un 7,2%, respectivamente, las expediciones a Francia y Reino Unido, países que se reafirmaron así como cuarto y quinto destino.
Sorprende el incremento experimentado en la última campaña (2017/2018) por las importaciones de aceite de oliva, pese al práctico sostenimiento de la producción nacional. De hecho, las compras exteriores se impulsaron un 75%, respecto al curso anterior, y registraron un volumen récord de 167.200 t, superior en un 40% a las entradas efectuadas en la temporada 2012/2013, la de menor producción desde la década de 1990. La explicación de ese acelerón está en la pretensión de los embotelladores de recuperar rentabilidad, en un nuevo inicio de campaña (2017/2018) con altos precios en origen, y obedece también al objetivo de hacer acopio de mercancía ante las perspectivas entonces de caída de la producción nacional por la baja pluviometría.