Llega el mercado a la oferta
Pero las intensas lluvias, llegadas a partir de febrero, provocaron el vuelco de las estimaciones iniciales de producción de aceite de oliva para esta campaña (2018/2019) y una recuperación de los olivos que hace augurar también una gran cosecha olivarera para la siguiente temporada (2019/2020). De entrada, para la campaña actual se prevé, conforme a los aforos de aceituna, una elaboración nacional de 1,6 Mt de aceite de oliva, al nivel de la producción de 2011/2012, la segunda mayor de la década.
Incluidas unas existencias de 374.800 t de 2017/2018, las disponibilidades totales rozarán esta campaña los 2 Mt, el mayor volumen desde 2013/2014. Con este tonelaje, España reforzará su rol de primera despensa aceitera mundial, al incrementar del 38% al 51% su participación en la producción global. De hecho, mientras la elaboración nacional se incrementará de 1,26 Mt en 2017/2018 a 1,60 Mt en 2018/2019, la mundial se reducirá de 3,31 Mt a 3,13 Mt, por el recorte de la producción en Italia, Grecia, Túnez y Turquía, según las estimaciones del COI.
El descenso de las disponibilidades mundiales de aceite de oliva puede contribuir a un nuevo repunte tarifario en origen del producto nacional. De ese modo, se podría frenar la tendencia de retroceso de los precios a salida de almazara, impulsada en febrero 2018, que supuso un descenso medio de 0,9 €/litro hasta diciembre, cuando la cotización se cifraba en 2,65 €/litro en Poolred. En definitiva, tras tres campañas de precios en origen por encima del umbral de la rentabilidad (2014/2015, 2015/2016 y 2016/2017) y un ejercicio de inflexión (2017/2018), concluido con una cotización media de 2,94 €, el sector elaborador de aceite de oliva se enfrenta, de nuevo, al reto de lograr impedir que dos previstas campañas de producción nacional abultada se traduzcan en un ciclo de caída de los precios del aceite español en origen.
“A priori, la tendencia de los precios en origen en la campaña 2018/2019 sería de relajación por ese nivel de oferta nacional y mundial suficiente. Si bien, todo dependerá de cuánto más seamos capaces de comercializar, tratando de recuperar el consumo interno y exportar mucho más”, declaran representantes de Dcoop. Pero, de entrada, el impulso de la elaboración nacional parece abrir un nuevo ciclo bajista en cuanto a los precios y un cambio en la relación entre la oferta y la demanda. “Hemos tenido un mercado a la demanda, donde vendías con solo descolgar el teléfono, y ahora tenemos ya un mercado a la oferta”, declara una fuente del sector productor.